4 ene. 2011

En el 2011 Debemos DAR DE BEBER AL SEDIENTO

Por LUIS ALONSO HERNÁNDEZ. Veterinario y escritor

En medicina humana hay un axioma: “Es importante tener en cuenta la ingestión de líquidos cuando se             intensifica la actividad física para reparar las pérdidas ocasionadas por ésta” Luego: ¿Por qué privar de este     placer-necesidad a un “Bous al Carrer” después de haber cumplido el cometido para el que ha sido criado?

Tras una carrera de veinte largos minutos a 30 o 35ºC en las fiestas de nuestro levante español, estos toros necesitan imperiosamente AGUA, ese líquido elemento que hace de medio acuoso para que puedan llevar a efecto todas las reacciones biológicas donde no solo hay aumento de las concentraciones de cortisol y corticosterona, sino de las hormonas tiroideas T3, T4 y TSH.

Han perdido mucha agua y muchos electrolitos disueltos (sodio, potasio y cloro), y estos son los responsables de mantener la presión osmótica y el potencial eléctrico de las membranas celulares de importancia vital en la conducción de los impulsos nerviosos y la contracción de los músculos.

 
Al final viene la carrera por las calles, que en unos minutos le produce un estrés continuado, motivado por una serie de causas estresantes que van; desde, la luz, griterío, colorido, movimientos, calor, estímulos de cites de mozos, caídas a veces, derrotes a talanqueras etc, etc.

El toro se va cansando cada vez más, ¡se va agotando!, por eso aumentan sus respiraciones que llegan a producir el “contragolpe” en los ijares. Abre la boca y dilata los ollares para tomar el aire, aunque sea caliente, que le proporcione el oxígeno que le falta por el ejercicio que se ha visto obligado a hacer en la carrera.

El toro tiene mucho calor, pero no solo el externo sino el interno. Y por eso pone en funcionamiento sus glándulas sudoríparas y comienza sudar de manera desaforada. Son verdaderos “chorros de sudor” que, por todos sus poros van dejando escapar sus iones y minerales más preciados. Y todo esto, junto con que su glucosa acumulada se ha ido gastando le produce esas contracciones clónicas musculares a lo que se suman los dolores de los músculos y tendones insuficientemente entrenados y que ha empezado a sufrir con los transportes en los camiones.

Las 2/3 partes del cuerpo del toro son agua. Un 60% aproximadamente y si tenemos en cuenta que la pérdida de un 2% de agua supone una pérdida de un 20 % de energía física, fácilmente podemos deducir la importancia de la reposición de el agua.

Puesto que el agua es absolutamente necesaria; para realizar los procesos de respiración y digestión; para el transporte de las sustancias nutritivas; para eliminar los desechos orgánicos y para mantener la temperatura corporal.
¿Cómo no vamos a reponer su falta cuanto antes cuando el toro pueda beberla?

Naturalmente que es necesario que el toro beba. Eso sí, agua a temperatura ambiente, puesto que si está muy fría puede dar trastornos digestivos. Por ello es muy conveniente que los corrales donde vayan los toros tras la carrera, cuenten con abrevaderos para que los animales puedan tomar “ab libitum” el agua necesaria para reponer sus pérdidas.
Sería muy conveniente que se ayudara en su reposición con agua que llevara incorporado lo siguiente en proporciones para 50 litros de agua: 1000 gramos de azúcar + 175 gr de sal + 75 gr de potasio + 125 gr de bicarbonato sódico.

Puesto que ayudaría al toro a recuperar los electrolitos perdidos.

Si le damos heno de buena calidad, habremos recuperado con éxito al bou.

Y si tenemos la posibilidad de ducharle con agua a temperatura ambiente nada más llegar a corrales. ¡Mejor que mejor!
¿Cantidad de agua a beber? En humana un hombre de 70 kg de peso ha de beber diariamente 2,5 litros de agua y un toro de 500 kg deberá beber unos 18 litros de agua.
Es mi experiencia profesional en raids hípicos, encierros de campo en tierras de Castilla-León y en recuperación de toros indultados.
Interesante articulo que nos envia  Jesus Esteve