5 ago. 2011

Los ‘bous al carrer’ capean la crisis y aumentan en las fiestas de Castellón

Las ofertas más económicas para comprar astados y la arraigada tradición refuerzan la tendencia al alza. Pese a la delicada economía, este agosto se exhibirán más toros que otros veranos en más de 100 pueblos

Los bous al carrer capean la crisis que hace estragos en otros sectores y este mes de agosto coparán, más que los últimos veranos, las programaciones de las fiestas de más de 100 pueblos. Así lo auguran desde la Conselleria de Gobernación, tras detectar una tendencia al alza en el número de exhibiciones registrada desde principios de año. “Pese a la coyuntura económica, se han incrementado respecto al 2010 en unos meses en los que aún no han tenido lugar todas las festividades de localidades”, explicó la secretaria autonómica de Gobernación, Asunción Quinzá.
Desde enero a junio, según las mismas fuentes, “se han autorizado 672 festejos de bous al carrer en la provincia”, lo que supone un 37% más respecto a los seis primeros meses del 2010.
A los optimistas pronósticos de Gobernación se suman los cálculos de los aficionados, que van en la misma línea. “Los pueblos exhibirán este mes más toros que otros años, lo que es una muy buena noticia para los aficionados, que vamos allá donde hagan toros”, reconoció el presidente de la Asociación en Defensa de las Tradiciones de Bous al Carrer.
Las programaciones festivas de municipios como la Vall d’Uixó, la Vilavella, l’Alcora, Nules, Borriol, Albocàsser, Vilafamés, Benicarló, Torreblanca o Alcalà de Xivert constatan el mismo extremo, al recoger o más días de toros -caso de Alcalà- o más astados exhibidos -caso de la Vilavella-.
¿POR QUÉ ‘RESISTEN’? // Cuando todo parece tocado por la crisis, los toros en la calle resisten. ¿Por qué? Los expertos en la materia ponen sobre la mesa varias cuestiones que justifican esta tendencia. Entre ellas hay que destacar que “el gasto económico base es el mismo para soltar uno o más toros, por lo que se busca aprovechar al máximo el presupuesto”. Lo que se ha hecho es, por tanto, ajustar el dinero disponible y en algunos casos se apuesta por uno o dos toros de un hierro con renombre y el resto, de ganaderías más económicas, aunque las fórmulas son muchas, según reconocen los aficionados.
La tradición también pesa mucho en este sentido, ya que, según consta en la Memoria de Festejos Taurinos Tradicionales de la Comunitat Valenciana del 2010, “Castellón mantiene el liderazgo de las exhibiciones de bous al carrer tanto a nivel autonómico como estatal”. Eso se palpa en el ambiente de la mayoría de fiestas de los pueblos de la provincia. H